El
aumento demográfico como resultado del auge económico
vivido en el siglo XVI, tuvo como resultado el resurgir de
nuevas poblaciones.
En
principio dependiente jurisdiccionalmente de Almonaster, vivió
una época de grandes revueltas durante el siglo XVIII
en respuesta a los continuados abusos por parte de los hacendados
de la zona al restringir el uso de las áreas comunales
para su aprovechamiento agropecuario.
Con
la entrada del ejército francés se restauró
el orden y cambió su estatus.