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lo largo de la línea fronteriza, se sucedieron durante
el medievo innumerables reyertas con el país vecino.
Para defender los intereses de Castilla se procedió a la
edificación, sobre restos almorávides, de fortalezas;
verdaderos gigantes que atesoraron entonces, como ahora, nuestros
pueblos y sus gentes.
La ruta que proponemos nos lleva a visitar los castillos de la
banda defensiva.
Comenzamos en Almonaster donde, en el interior del recinto amurallado
del viejo castillo, se encuentra la mezquita; una valiosa pieza
arquitectónica inmersa en gran quietud que le transportará
fácilmente al pasado de ocupación islámica.
A tan sólo 6 km de Almonaster, entramos en la localidad
de Cortegana, cuyo Castillo se alza sobre las casas aledañas
y los fabulosos castañares de los alrededores. Las salas
del Castillo están ambientadas recreando en exposición
permanente la vida en un castillo medieval. Seguimos por la N-433
hacia Aroche para llegar a través de calles tortuosas al
castillo.
Además de mostrar jirones de la original construcción
árabe, tiene la peculiaridad, de guardar en su interior
una plaza de toros aun en uso durante las fiestas populares. Desde
Aroche tomamos la carretera comarcal hacia Encinasola, a 22 km,
pasando por hermosos paisajes de dehesas y bosques de ribera.
Encinasola es un pueblo marcado por su posición fronteriza
como vislumbramos a través de sus dos baluartes defensivos.
Dejamos atrás Encinasola y nos adentramos hacia Cumbres
de San Bartolome para visitar sus dos castillos; uno dentro del
núcleo urbano y el menos conocido Castillo de Torres, 15
km a las afueras siguiendo el camino del punto 10.7 de la carretera
Encinasola- La Nava. Finalmente en Cumbre Mayores nos detendremos
a disfrutar del impresionante Castillo declarado Monumento Nacional
en 1895.
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